Más información en la web de la Conferencia Episcopal Española -> http://www.conferenciaepiscopal.es/index.php/semana-oracion.html
15 de enero de 2013
Semana Oración por la unidad de los cristianos
Semana de oración por la unidad de los cristianos. Congregaciones y parroquias de todo el mundo toman parte en la semana de oración, que se celebra tradicionalmente del 18 al 25 de enero (en el hemisferio norte) y en torno a Pentecostés (en el hemisferio sur). Durante este período, se intercambian los púlpitos y se organizan oficios ecuménicos especiales.
Aniversario Año 2013 (II)
En Noviembre de este año, se cumplirán 25 años de la ordenación sacerdotal de nuestro párroco Don Manuel González Marrero.
Manuel González Marrero, nace en Charco del Pino (Granadilla) hace cuarenta y ocho años. A los ocho años, se traslada con su familia a vivir a Los Rodeos (La Laguna). A los trece años, sintiendo la llamada del Señor y con la ayuda de su confesor, ingresa en el Seminario Diocesano.
Estrenó su sacerdocio en la isla de La Palma: Garafía y Tazacorte, para luego quedarse en Garafía hasta 1992, cuando es trasladado a Güímar (Tenerife). Pero a los nueve meses, es trasladado al Seminario Diocesano, como director espiritual del Menor. En el 2005, es trasladado de nuevo a la isla de La Palma, concretamente a San Francisco de Asís y Nuestra Señora del Pilar y Santiago Apóstol (S/C de La Palma).En el 2011, de nuevo regresa a Tenerife, concretamente al sur, es nombrado párroco de San Roque (El Roque), San Esteban (Las Zocas), Inmaculado Corazón de María (Aldea Blanca), Nuestra Señora del Carmen (Guargacho) y San Miguel Arcángel (San Miguel de Abona) así como de los lugares de culto Nuestra Señora del Puerto (El Frontón), HH. FF. de la Cruz Blanca (Las Chafiras) y El Buen Pastor (Llano del Camello).
13 de enero de 2013
Un Bautismo de Fe
Han pasado las navidades, y con el Bautismo del Señor, se inicia su andadura y su misión. ¿Qué andadura? ¿Qué misión?
Ni más ni menos que aquello, que nosotros los cristianos, olvidamos con frecuencia: ser discípulo de Jesús es ser conocedor de su vida, entusiasta de Dios y orientar nuestra vida desde el Evangelio. ¿Lo hacemos? El Papa Benedicto XVI, en esa misma dirección y con motivo del Año de la Fe, nos recuerda que para ser testigos de Cristo, primero, hay que conocerlo, sentirlo y vivirlo personalmente. Y es que, el Bautismo, lejos de ser un rito ha de ser un punto de salida de una vida de fe cimentada, asentada, consolidada y enriquecida en Cristo.
1.El Niño, al que visitaron humildemente los pastores; al que reverenciaron los magos para abrir su historia y su nombre a todos los pueblos de la tierra, inicia con su bautismo personal aquello para lo que ha nacido: ha venido para estar junto a nosotros, para enseñarnos el camino de la vida y del amor de Dios, y sobre todo, para dignificar nuestra existencia, divinizarla y darle otro color.
Se involucra de lleno en aquello que Dios le pide. Se abre el cielo, una vez más, no para entrar en el seno virginal de María, y sí para caminar por las entrañas de la tierra ofreciendo esperanza e ilusión a todo aquel que la ha perdido.
Aquel Niño que nació en una noche estrellada y silenciosa, hablará con fuerza sobre el amor y la justicia. Nos dirá que, el perdón, es distintivo de aquellos que se dicen amigos suyos y, sobre todo, nos invitará a ser testigos de lo que, El, dice, forja y enseña.
2. El Bautismo del Señor es la inauguración de una gran obra. De una tarea que, además, sacude nuestras conciencias y nos ofrece muchas posibilidades.
-Sacude nuestras conciencias. Nos invita a plantearnos varios interrogantes. ¿Es nuestra fe operativa, profunda, convencida, creativa y activa? ¿No la tenemos demasiado dormida y arrinconada por vicisitudes o por vergüenza a exhibirla? ¿Por qué tanta bravura para hablar de lo superfluo, de aquello que pasa, y tanto miramiento o timidez para expresar aquello que decimos creer y sentir? ¿No es el Año de la Fe una llamada a visualizar la verdad o el vacío de nuestro bautismo?
-Nos da muchas posibilidades. Escuchamos, una vez más, que somos hijos preferidos por parte de Dios, que nos ama pero, que hemos de intentar practicar aquello que Jesús nos dice. Y que, su misión, es nuestra misión. Que su locura, ha de ser nuestra locura. Que su fin, ha de ser nuestro fin. Que su camino, ha de ser el nuestro. El Bautismo del Señor es descubrir el sentido de nuestro propio bautismo. No se construye una casa para nunca habitarla. Ni, tampoco, se descorcha una botella de buen vino para desperdiciar su contenido. Ni, mucho menos, compramos un artículo de belleza para nunca lucirlo.
“Jesús haciendo cola para ser bautizado por las manos de Juan Bautista”. Pero lo hacía con todas las consecuencias. Sabedor del compromiso que adquiría. Consciente de las dificultades que le esperaban en el recorrido del anuncio de su reino.
Se contrapone, la escena de tantos cristianos que se acercan (con muy poca paciencia, sin hacer cola y si puede ser, sin preparación alguna, mejor que mejor) para ser bautizados pero muy poco conscientes de lo que implica el vivir y sentirse como bautizados.
A una con el Señor, renovemos en el inicio de este año 2013, sumergidos en el Año de la Fe, nuestro deseo de que la presencia de Dios en nuestra vida sea algo real, vivo, visible y testimonial. Y es que, en este Año de la Fe, es un momento propicio para que, los cristianos, nos pongamos de una vez por todas las pilas y sepamos en quién creemos, por qué creemos y qué es lo que estamos llamados a ser en medio de este complicado mundo: algo distinto y con tintes divinos.
Ni más ni menos que aquello, que nosotros los cristianos, olvidamos con frecuencia: ser discípulo de Jesús es ser conocedor de su vida, entusiasta de Dios y orientar nuestra vida desde el Evangelio. ¿Lo hacemos? El Papa Benedicto XVI, en esa misma dirección y con motivo del Año de la Fe, nos recuerda que para ser testigos de Cristo, primero, hay que conocerlo, sentirlo y vivirlo personalmente. Y es que, el Bautismo, lejos de ser un rito ha de ser un punto de salida de una vida de fe cimentada, asentada, consolidada y enriquecida en Cristo.
1.El Niño, al que visitaron humildemente los pastores; al que reverenciaron los magos para abrir su historia y su nombre a todos los pueblos de la tierra, inicia con su bautismo personal aquello para lo que ha nacido: ha venido para estar junto a nosotros, para enseñarnos el camino de la vida y del amor de Dios, y sobre todo, para dignificar nuestra existencia, divinizarla y darle otro color.
Se involucra de lleno en aquello que Dios le pide. Se abre el cielo, una vez más, no para entrar en el seno virginal de María, y sí para caminar por las entrañas de la tierra ofreciendo esperanza e ilusión a todo aquel que la ha perdido.
Aquel Niño que nació en una noche estrellada y silenciosa, hablará con fuerza sobre el amor y la justicia. Nos dirá que, el perdón, es distintivo de aquellos que se dicen amigos suyos y, sobre todo, nos invitará a ser testigos de lo que, El, dice, forja y enseña.
2. El Bautismo del Señor es la inauguración de una gran obra. De una tarea que, además, sacude nuestras conciencias y nos ofrece muchas posibilidades.
-Sacude nuestras conciencias. Nos invita a plantearnos varios interrogantes. ¿Es nuestra fe operativa, profunda, convencida, creativa y activa? ¿No la tenemos demasiado dormida y arrinconada por vicisitudes o por vergüenza a exhibirla? ¿Por qué tanta bravura para hablar de lo superfluo, de aquello que pasa, y tanto miramiento o timidez para expresar aquello que decimos creer y sentir? ¿No es el Año de la Fe una llamada a visualizar la verdad o el vacío de nuestro bautismo?
-Nos da muchas posibilidades. Escuchamos, una vez más, que somos hijos preferidos por parte de Dios, que nos ama pero, que hemos de intentar practicar aquello que Jesús nos dice. Y que, su misión, es nuestra misión. Que su locura, ha de ser nuestra locura. Que su fin, ha de ser nuestro fin. Que su camino, ha de ser el nuestro. El Bautismo del Señor es descubrir el sentido de nuestro propio bautismo. No se construye una casa para nunca habitarla. Ni, tampoco, se descorcha una botella de buen vino para desperdiciar su contenido. Ni, mucho menos, compramos un artículo de belleza para nunca lucirlo.
“Jesús haciendo cola para ser bautizado por las manos de Juan Bautista”. Pero lo hacía con todas las consecuencias. Sabedor del compromiso que adquiría. Consciente de las dificultades que le esperaban en el recorrido del anuncio de su reino.
Se contrapone, la escena de tantos cristianos que se acercan (con muy poca paciencia, sin hacer cola y si puede ser, sin preparación alguna, mejor que mejor) para ser bautizados pero muy poco conscientes de lo que implica el vivir y sentirse como bautizados.
A una con el Señor, renovemos en el inicio de este año 2013, sumergidos en el Año de la Fe, nuestro deseo de que la presencia de Dios en nuestra vida sea algo real, vivo, visible y testimonial. Y es que, en este Año de la Fe, es un momento propicio para que, los cristianos, nos pongamos de una vez por todas las pilas y sepamos en quién creemos, por qué creemos y qué es lo que estamos llamados a ser en medio de este complicado mundo: algo distinto y con tintes divinos.
10 de enero de 2013
9 de enero de 2013
Aniversario Año 2013 (I)
Como cada 19 de Marzo, la Parroquia de San Miguel Arcángel celebra la festividad de San José a la vez que celebra su aniversario del nombramiento como parroquia. Este año se cumplirán 217 años de que el por entonces obispo, Don Antonio Tavira y Almazán erigiera la ermita del arcángel San Miguel en parroquia.
«Sois los llamados por Cristo, su viva y transparente imagen»
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¿Para qué sirve el agua bendita? No dejes de verlo
El Domingo 13 celebraremos el Bautismo del Señor.
Con el siguiente vídeo se explica el para qué del agua bendita. No dejes de verlo.
Con el siguiente vídeo se explica el para qué del agua bendita. No dejes de verlo.
8 de enero de 2013
Bautismo del Señor
¿Sabes la fecha de tu Bautismo?...Si la respuesta es negativa, es hora de que vayas buscando la fecha.
Con motivo del Año de la Fe, que Benedicto XVI ha anunciado para este año 2013, y que comenzamos el pasado mes de octubre, se nos ha invitado a reflexionar sobre la FE, atravesando «la puerta de la fe» (cf. Hch 14, 27), que introduce en la vida de comunión con Dios y permite la entrada en su Iglesia. Se cruza ese umbral cuando la Palabra de Dios se anuncia y el corazón se deja plasmar por la gracia que transforma. Atravesar esa puerta supone emprender un camino que dura toda la vida. Éste empieza con el bautismo (cf. Rm 6, 4), con el que podemos llamar a Dios con el nombre de Padre, nos dice el Papa en su carta apostólica 'porta fidei'.
Por ello, renueva tu Bautismo y 'atraviesa la puerta de la fe'.
Este fin de semana, en nuestras comunidades cristianas, Domingo 13 de Enero, celebraremos el Bautismo del Señor dejando atrás el tiempo de Navidad.
3 de enero de 2013
Epifanía del Señor
Sábado 5 de Enero
17'00 h. Eucaristía en El Roque.
17'00 h. Eucaristía en El Roque.
19'30 h. Eucaristía en Guargacho.
A las 18'00 h. en la Parroquia de San Miguel Arcángel, adoración de los magos de Oriente al niño Jesús.
A las 18'00 h. en la Parroquia de San Miguel Arcángel, adoración de los magos de Oriente al niño Jesús.
Domingo 6 de Enero
09'00 h. Eucaristía en Las Zocas
10'15 h. Eucaristía en Las Chafiras (Capilla de los HH FF de la Cruz Blanca)
12'00 h. Eucaristía en San Miguel
17'00 h. Eucaristía en Aldea Blanca
19'00 h. Eucaristía en Llano del Camello.
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